El diputado nacional Mariano Campero comenzó a profundizar su alineamiento con el gobierno de Javier Milei y a moverse políticamente en Tucumán con una estrategia propia, en un escenario donde aún no está resuelto quién lidera el espacio libertario en la provincia.
Su incorporación al bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados marcó un punto de inflexión en su posicionamiento político, luego de haber llegado al Congreso con origen en el radicalismo. Desde entonces, su perfil se consolidó como un dirigente cercano al oficialismo nacional, aunque sin integrarse a la estructura partidaria local.
Una interna abierta en el espacio libertario
En Tucumán, la conducción formal de La Libertad Avanza está en manos de Lisandro Catalán, quien mantiene el control institucional del partido. Sin embargo, dentro del espacio aún no se consolidó una figura con liderazgo político indiscutido a nivel provincial.
En ese contexto, los movimientos de Campero son leídos dentro del propio espacio como un intento de ganar centralidad, apoyado en su experiencia de gestión y su nivel de conocimiento en el electorado.
La reciente visita presidencial a la provincia también dejó un escenario abierto: Milei evitó dar señales explícitas sobre una conducción local única, lo que fue interpretado por distintos sectores como una habilitación implícita a la competencia interna.
Perfil y recorrido político
Campero fue intendente de Yerba Buena durante dos períodos consecutivos, distrito considerado uno de los más relevantes del Gran Tucumán en términos políticos y electorales. Su gestión le permitió construir una base territorial propia y mantener presencia en la agenda pública provincial.
Ese recorrido lo diferencia de otros dirigentes libertarios locales que aún están en etapa de consolidación política.
Además, en el plano nacional mantiene cercanía con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, una de las figuras con mayor peso dentro del gobierno.
Los límites de su construcción
A pesar de ese posicionamiento, la proyección de Campero dentro del espacio libertario no está exenta de tensiones.
Por un lado, su armado político se desarrolla por fuera de la estructura formal del partido en Tucumán, lo que genera fricciones con la conducción local. Por otro, su origen en el radicalismo todavía marca diferencias con sectores del mileísmo más alineados al núcleo original de La Libertad Avanza.
Además, hasta el momento no existen mediciones públicas recientes que permitan determinar con precisión su nivel de representación dentro del electorado libertario tucumano.
Un escenario en construcción
El reordenamiento del espacio opositor en Tucumán se da en paralelo a la consolidación del gobierno provincial encabezado por Osvaldo Jaldo, lo que obliga a los distintos sectores a redefinir estrategias de cara a los próximos procesos electorales.





