“Me he ido a trabajar a Buenos Aires. Yo estoy defendiendo a los tucumanos allá, en el Senado de la Nación”. La frase fue pronunciada días atrás por Juan Manzur durante una recorrida por Santa Bárbara, en Aguilares, cuando un vecino le reclamó una mayor presencia en Tucumán.
Este jueves, esa explicación adquirió una particular actualidad: Manzur volvió a tomar la palabra en una sesión del Senado y lo hizo por segunda vez desde que asumió su banca en diciembre de 2023, según los registros de sus intervenciones difundidos públicamente.
La ocasión fue el debate por la reforma del régimen de biocombustibles, una discusión especialmente sensible para Tucumán por el peso de la industria sucroalcoholera. Durante poco más de seis minutos, Manzur defendió la iniciativa y sostuvo que la ley “pone la mirada en el norte argentino” y que tendrá un impacto positivo en Tucumán.
El proyecto finalmente obtuvo media sanción por 41 votos contra 25 y ahora deberá ser tratado por Diputados. Entre otras modificaciones, plantea elevar del 12% al 15% el corte obligatorio de bioetanol. Manzur acompañó la iniciativa y se diferenció de la mayoría del bloque justicialista, que votó en contra.
La intervención cobra otra dimensión por una coincidencia política difícil de ignorar. Después de casi tres años de escasa exposición en las sesiones del recinto, Manzur recuperó la palabra mientras también recupera presencia territorial en Tucumán.
Fue justamente durante una de esas recorridas cuando un vecino de Aguilares le espetó: “Ya hace rato que tenía que haber estado”. Manzur respondió: “Voy a volver”, y luego justificó su permanencia en la Capital Federal: “Yo soy senador nacional. Yo estoy defendiendo a los tucumanos allá, en el Senado de la Nación”.
Esta vez, al menos en el recinto, la defensa tuvo micrófono encendido.






