Algunas llevan días o semanas permaneciendo cerca del establecimiento en San Miguel de Tucumán. Entre los casos mencionados está el de una madre de Juan Bautista Alberdi que se encuentra sola acompañando a su bebé de tres meses.
Familias provenientes del interior de Tucumán reclaman un espacio donde poder permanecer mientras sus hijos o familiares se encuentran internados en el Hospital de Niños. La situación tomó mayor visibilidad después de que debieran retirar sus pertenencias del playón ante la reapertura de uno de los accesos al establecimiento.
Antonia Madrid, abuela de una paciente internada en terapia intensiva, contó que lleva dos semanas acompañando a su familiar y aseguró que existen personas que atraviesan situaciones todavía más prolongadas.
“Hay gente que está desde enero y otra desde el año pasado”, relató, al describir cuánto pueden extenderse algunas internaciones y la necesidad de permanecer cerca del hospital.
Una mamá de Alberdi, sola con su bebé internado
Madrid puso como ejemplo el caso de una madre oriunda de Juan Bautista Alberdi que permanece sola en San Miguel de Tucumán mientras su bebé de tres meses está internado.
Según explicó, regresar a Alberdi y volver al hospital representa un gasto difícil de afrontar: estimó en alrededor de $90.000 un traslado en Uber y en aproximadamente $18.000 el viaje en colectivo, además de las cerca de dos horas que demanda el recorrido.
La distancia se convierte en un problema todavía mayor para quienes tienen familiares en terapia intensiva, ya que necesitan permanecer cerca ante la posibilidad de ser convocados por los profesionales.
“Necesitamos un lugar”
Los familiares explicaron que permanecían con sus pertenencias en el playón del hospital hasta que se les informó que debían retirarse debido a la habilitación nuevamente de ese acceso.
Madrid relató que solicitaron permanecer en un sector lateral para continuar cerca del establecimiento. Durante una noche pudieron quedarse allí, pero alrededor de las cuatro de la madrugada fueron trasladados hacia unos asientos ubicados debajo del playón.
Posteriormente, según su testimonio, también les indicaron que no podían permanecer instalados allí ni sobre la vereda.
Graciela Oliva, quien acompaña a una familia cuya hija lleva casi un mes internada en terapia intensiva, explicó que los partes médicos se brindan al mediodía y durante la noche. Entre ambos horarios, sostuvo, las familias necesitan un espacio donde esperar.
Oliva reconoció que el lugar improvisado por los acompañantes podía parecer un “hospital de campaña”, pero planteó que debería existir una alternativa, especialmente para quienes llegan desde otras localidades.
Su pedido es que, al menos, un integrante de cada familia pueda contar con un sitio donde descansar y permanecer cerca mientras dure la internación.
La respuesta del Hospital de Niños
La directora del Hospital de Niños, Inés Gramajo, explicó que el establecimiento aplica protocolos sanitarios y de seguridad debido al movimiento diario de pacientes, acompañantes y trabajadores.
Indicó que en las salas de internación se permite un acompañante por paciente y que estas medidas buscan preservar la salud de los niños y reducir riesgos de transmisión de enfermedades.
Gramajo aseguró además que el hospital brinda al paciente y a su cuidador condiciones de higiene, alimentos y bebidas.
Para los casos de familias que atraviesan dificultades sociales o económicas, señaló que interviene el Servicio Social, que evalúa cada situación y canaliza las necesidades mediante los mecanismos de asistencia disponibles.
La situación expone una dificultad particular para quienes llegan desde localidades alejadas de la capital tucumana: además de atravesar la internación de un hijo o familiar, deben afrontar gastos de traslado, alimentación y, en algunos casos, semanas lejos de sus hogares.





