La crisis en la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas “Juan Bautista Alberdi” volvió a trasladarse a las calles de San Miguel de Tucumán. Luego de las reuniones mantenidas con autoridades del Gobierno provincial y del Ministerio de Educación, estudiantes, padres, egresados y ex docentes realizaron una nueva movilización para reclamar avances concretos, fechas de cumplimiento y respuestas definitivas a los problemas edilicios y pedagógicos que atraviesa la histórica institución.
La protesta comenzó pasadas las 19 frente al Ministerio de Educación, sobre avenida Sarmiento, y avanzó por distintas calles del centro tucumano hasta llegar a Casa de Gobierno. La marcha reunió a alumnos de distintos niveles, familias y referentes históricos de la comunidad educativa, en una manifestación que volvió a poner en escena el conflicto de una de las escuelas más prestigiosas de la provincia, reconocida por su exigente sistema de ingreso y por su histórica orientación en Lenguas Vivas.
Entre los carteles que acompañaron la movilización, uno resumía buena parte del reclamo estudiantil: “No recorten las lenguas, recorten la ignorancia”. Otros mensajes apuntaban a las condiciones edilicias y a la situación pedagógica del establecimiento: “Más educación, menos abandono”, “Gabinete psicológico es un derecho, no un lujo” y “No pueden callar nuestra voz”.
El conflicto comenzó el pasado 19 de mayo, cuando estudiantes realizaron una sentada para denunciar aulas sobrepobladas, falta de cobertura de cargos docentes, ausencia de gabinete psicopedagógico, deterioro edilicio y carencias de mobiliario escolar. A esos reclamos se sumó la preocupación por posibles modificaciones en el esquema de enseñanza de idiomas, uno de los pilares históricos de la institución.
Al día siguiente, la situación escaló con la presencia policial en el establecimiento y con la visita de la ministra de Educación, Susana Montaldo, quien defendió públicamente la adecuación curricular impulsada por la Provincia para garantizar la validez nacional del título a partir de 2027.
Tras las primeras protestas, el Gobierno comenzó a entregar pupitres y sillas nuevas, además de anunciar medidas vinculadas al fortalecimiento de equipos técnicos y reuniones sectoriales con alumnos, docentes y padres. Posteriormente, representantes de la comunidad educativa fueron recibidos por el gobernador Osvaldo Jaldo en Casa de Gobierno, donde el mandatario prometió una reparación integral del edificio escolar y soluciones para la cobertura de cargos vacantes.
Luego de ese encuentro, el Centro de Estudiantes había decidido suspender temporalmente las medidas de fuerza. Sin embargo, el reclamo volvió a activarse esta semana ante la falta de precisiones sobre plazos concretos y cronogramas de cumplimiento.
Anita Gijena, secretaria de Relaciones Estudiantiles Internas del Centro de Estudiantes, sostuvo que la movilización busca mantener visible el conflicto y defender las condiciones de la educación pública. “Previamente hubo un diálogo, hubo medidas pacíficas y no hubo respuesta. También lo hacemos para que otras escuelas puedan verlo y tengan como incentivo estas movilizaciones para reclamar, para organizarse y para pelear por sus derechos”, expresó.
La estudiante reconoció que algunas respuestas llegaron después de las protestas, aunque insistió en que la comunidad educativa espera un seguimiento más cercano de las autoridades. “Nos gustaría que las autoridades tengan un seguimiento más de cerca y que den lo que necesita la educación pública, porque no hay que luchar para poder estudiar en condiciones dignas”, afirmó.
Mientras tanto, la situación continúa abierta y el futuro de las medidas dependerá de las respuestas concretas que presente el Gobierno provincial en los próximos días.





