Después de varios años sin representantes masculinos en el boxeo amateur federado, Aguilares volvió a dar un paso histórico. Gustavo Córdoba, Fabricio Zerrizuela y Víctor Coronel obtuvieron oficialmente su licencia de la Federación Argentina de Boxeo (FAB), convirtiéndose en los únicos boxeadores amateurs masculinos federados de la ciudad.
El trámite se realizó días atrás ante René Alarcón, presidente de la Asociación Civil de Clubes de Boxeo y representante de la Federación Argentina de Boxeo en el norte del país.
El crecimiento del boxeo en Aguilares tiene como eje la Escuela Municipal de Boxeo y Kick Boxing, que funciona en el Polideportivo Municipal con clases gratuitas de lunes a viernes en dos turnos: 14 y 19 horas. El espacio cuenta con el respaldo del Municipio, que brinda transporte para las competencias, cobertura médica para los deportistas y acompañamiento permanente a los jóvenes.
El entrenador Falco Villafañe, técnico federado de la Federación Argentina de Boxeo (FAB), destacó que la obtención de las licencias representa un punto de partida para el crecimiento de la disciplina en la ciudad. Además, adelantó que el objetivo es seguir federando nuevos deportistas y organizar, en los próximos meses, un festival de boxeo en Aguilares, recuperando una tradición que hace años no se vive en la ciudad.
Actualmente, la ciudad suma cinco deportistas federados: las boxeadoras Sara Gómez y Selena Mercado, además de los tres flamantes representantes masculinos. Sara ya debutó en La Rioja, mientras que Selena se prepara para su primera presentación oficial.
Tres historias, un mismo sueño
Cada uno de los nuevos federados representa una historia distinta.
Víctor Isaac Coronel, de 18 años y estudiante de la Escuela Agrotécnica Los Sarmientos, llegó al boxeo luego de destacarse durante dos años en el atletismo, disciplina en la que fue campeón provincial. Tras iniciarse en el kickboxing y descubrir su potencial, decidió enfocarse plenamente en el boxeo. Hoy, con la licencia federativa en sus manos, asegura que su objetivo es convertirse algún día en campeón mundial.
Fabricio Zerrizuela, de 16 años y vecino del barrio Villanueva, entrena desde hace un año y medio. Ya disputó ocho combates de kickboxing, se consagró campeón nacional de esa disciplina y ahora apuesta por desarrollar su carrera en el boxeo amateur.
Gustavo Córdoba, de 24 años y oriundo del barrio 11 de Marzo, también comenzó a entrenar hace un año y medio. Trabajador golondrina, logró comprar sus primeros guantes con el dinero que ganó trabajando en Buenos Aires. Según contó su entrenador, eligió el deporte para mantenerse alejado de los problemas de la calle y construir un proyecto de vida diferente.
El regreso del boxeo a Aguilares
Desde la Escuela Municipal adelantaron que el objetivo es continuar federando nuevos deportistas y organizar una velada de boxeo en Aguilares, algo que no ocurre desde hace muchos años por la falta de pugilistas locales.
La intención es que los nuevos talentos comiencen a competir en distintos puntos del país, sumen experiencia y puedan construir una carrera deportiva que les permita llegar al profesionalismo.





