Es mamá, tiene un emprendimiento y viaja para entrenar: la historia de la alberdiana Nahir Argañaraz, convocada al seleccionado argentino de rugby seven
La jugadora de Juan Bautista Alberdi volvió a ser convocada a una concentración nacional de Las Yaguaretés. En una entrevista con La Gaceta contó cómo combina la maternidad, un emprendimiento familiar, los viajes para entrenar y el sueño de representar oficialmente a la Argentina.
Detrás de una convocatoria al seleccionado argentino femenino de rugby seven hay mucho más que entrenamientos y partidos. En el caso de Nahir Argañaraz, la historia está atravesada por el esfuerzo cotidiano, la maternidad, el trabajo y los kilómetros que recorre para seguir persiguiendo un sueño.
La jugadora, oriunda de Juan Bautista Alberdi y actual integrante de Aguará Guazú, fue convocada nuevamente a una concentración del seleccionado argentino femenino de rugby seven, conocido como Las Yaguaretés. El llamado representa un nuevo paso en su carrera deportiva y la acerca al objetivo que persigue desde hace años: vestir oficialmente la camiseta de la Selección Argentina en una competencia internacional.
En una entrevista publicada por La Gaceta, Argañaraz repasó el camino recorrido para llegar hasta este presente y contó cómo vive esta nueva oportunidad.
Una historia que comenzó a los 13 años
Su vínculo con el rugby comenzó cuando apenas tenía 13 años. Fue uno de sus tíos quien la llevó al club La Querencia, donde por entonces se estaba formando el primer equipo femenino.
"Comencé desde chica. Me llevó uno de mis tíos al club La Querencia, que armaba un equipo por primera vez. Tenía 13 años", recordó.
Con el paso de los años continuó su formación deportiva en Alberdi Rugby Club y posteriormente decidió incorporarse a Aguará Guazú, institución donde encontró nuevas posibilidades de crecimiento.
Durante la entrevista destacó la importancia que tuvieron las personas que la acompañaron durante ese proceso.
"La estructura del club me ayudó a crecer mucho como jugadora. Los cuerpos técnicos que pasaron y mis compañeras sin duda fueron de mucha ayuda para ser mejor."
La emoción de volver a ser convocada junto a Andrea Moreno
Aunque ya había participado de otras concentraciones nacionales, la noticia volvió a sorprenderla.
Nahir contó que el momento en que recibió la confirmación quedó grabado en su memoria.
"Estaba desayunando en casa. Si bien ya me habían dicho de la posibilidad, la emoción al enterarme por la manager y una compañera fue increíble."
Para la rugbier alberdiana, cada convocatoria representa una nueva oportunidad de seguir aprendiendo y demostrar que puede ganarse un lugar dentro del plantel.
"Trato de disfrutar todo al máximo, aprender y escuchar de los y las mejores. Es un sueño que toda jugadora tiene. Daré lo mejor en todo momento en que me toque estar."
El apoyo de Andrea Moreno
Durante la entrevista, Argañaraz también habló de Andrea Moreno, otra jugadora de Juan Bautista Alberdi que integró el seleccionado argentino femenino y con quien compartió gran parte de su recorrido deportivo.
Ambas coincidieron en clubes de su ciudad natal y más tarde en Aguará Guazú, donde continuaron compartiendo entrenamientos y competencias.
Para Nahir, la experiencia de Moreno fue una ayuda importante en su crecimiento deportivo.
"Con Andrea compartí desde muy chica, desde La Querencia, Alberdi Rugby, ahora en Aguará. Sin duda que ella es un apoyo muy grande para mí; su experiencia y acompañamiento en este año fue fundamental para mí."
Moreno lleva varios años vinculada al seleccionado argentino y fue una de las representantes tucumanas que participó de distintos torneos internacionales con Las Yaguaretés, consolidándose como una de las referentes del rugby femenino del sur tucumano.
Una rutina marcada por el esfuerzo
Más allá del rugby, la vida de Nahir está atravesada por otras responsabilidades.
Es mamá de un niño de siete años y junto a su pareja lleva adelante un emprendimiento familiar de venta de empanadas, actividad que ocupa buena parte de su tiempo.
A eso se suman los viajes que realiza desde Juan Bautista Alberdi hasta Aguilares para entrenarse con Aguará Guazú.
La organización diaria, los traslados y la necesidad de compatibilizar el deporte con el trabajo forman parte de una rutina que sostiene con el acompañamiento de su familia.





