Ante la falta de respuestas oficiales, familias de la localidad de Los Morteros, en El Alto, provincia de Catamarca, decidieron tomar la iniciativa y construir un puente precario con palos y tarimas para garantizar el paso seguro de los estudiantes.
La medida surgió por la necesidad urgente de resolver un problema que se agrava en días de lluvia o crecida, cuando el cruce se vuelve peligroso e incluso intransitable. Sin infraestructura adecuada, los niños veían comprometida su asistencia escolar.
Gracias al trabajo comunitario, el paso quedó habilitado, permitiendo que los alumnos continúen con su educación. Sin embargo, los vecinos remarcaron que se trata de una solución momentánea y exigieron la intervención del municipio, a cargo del intendente Ariel Ojeda.
El caso deja en evidencia la falta de obras básicas y el reclamo latente por una respuesta concreta que garantice condiciones seguras y definitivas para toda la comunidad.








