La única argentina seleccionada para una misión espacial internacional es tucumana y vive en Alberdi

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La única argentina seleccionada para una misión espacial internacional es tucumana y vive en Alberdi

Eowlyn Montenegro, estudiante del Instituto Técnico de Aguilares y oriunda de Juan Bautista Alberdi, fue seleccionada entre participantes de más de 100 países para integrar ShakthiSAT, una misión espacial impulsada por la India. Será la única representante argentina en el proyecto.

Julian Rosznercki

5 min de lectura
La única argentina seleccionada para una misión espacial internacional es tucumana y vive en Alberdi

En un aula del sur tucumano, lejos de los grandes centros científicos y tecnológicos del país, comenzó a gestarse una historia que hoy trasciende fronteras. Eowlyn Montenegro, una joven de Juan Bautista Alberdi que cursa el último año de la especialidad Técnico Mecánico Electricista en el Instituto Técnico de Aguilares (ITA), fue seleccionada para representar a la Argentina en ShakthiSAT, una misión internacional impulsada por la organización Space Kidz India y vinculada al desarrollo de tecnología satelital con participación femenina de distintos países.

La iniciativa reúne a adolescentes de más de 100 naciones con un objetivo singular: capacitarse en ingeniería espacial y colaborar en la construcción de un CubeSat, un satélite de pequeñas dimensiones diseñado para realizar una órbita lunar antes de regresar a la Tierra. El lanzamiento está previsto para finales de 2026.

Entre cientos de postulantes argentinas, Montenegro quedó elegida como la única representante titular del país para viajar a India junto a la física Abigail Ganopol, embajadora del proyecto en Argentina.

La historia comenzó casi de manera casual. Según relató en una entrevista en vivo con Noticias del Interior, fue inscripta por docentes del ITA luego de que el profesor Mario Díaz tomara contacto con la propuesta durante una jornada tecnológica realizada en Buenos Aires. Las inscripciones ya estaban cerradas, pero la insistencia permitió incorporar a nuevas participantes.

A partir de allí comenzó un exigente proceso de formación virtual que se extendió durante todo el año pasado. Las estudiantes debían completar 21 módulos vinculados a física, matemática, electrónica, legislación espacial y construcción satelital. De las jóvenes que iniciaron la capacitación, solo diez lograron concluirla y acceder a la etapa final de evaluaciones.

“Fue un proceso muy intenso. Primero rendimos un examen individual, después uno grupal y finalmente una entrevista”, explicó Montenegro. La selección terminó definiendo que sería ella quien viajará en representación del país.

Sin embargo, el interés de Eowlyn por la tecnología y la innovación no comenzó con esta convocatoria internacional. Dentro del Instituto Técnico de Aguilares participó en distintos proyectos científicos y de desarrollo electrónico que marcaron su formación.

Uno de los más destacados fue la creación de una prótesis bioeléctrica desarrollada junto a compañeros del ITA. El dispositivo estaba pensado para personas amputadas desde la muñeca hacia arriba y podía responder a impulsos musculares para ejecutar movimientos básicos. El proyecto formó parte de los trabajos finales de la institución y despertó interés por su aplicación social y tecnológica.

Antes de eso, también había construido un vehículo controlado a distancia y participado en el denominado “Proyecto Badia”, con el que logró un reconocimiento en Buenos Aires durante una actividad realizada en el Instituto Sábato.

Su perfil combina curiosidad científica, compromiso social y una marcada vocación tecnológica. “Siempre fui muy curiosa”, contó durante la entrevista, donde recordó que antes de inclinarse definitivamente por la tecnología pasó por intereses tan diversos como la filosofía, la química y la biología.

Pero su recorrido no se limita al ámbito técnico. Montenegro también trabaja como voluntaria en Cáritas Alberdi, donde desarrolló junto a otros jóvenes una aplicación digital para organizar la asistencia social y registrar pedidos de ayuda de familias vulnerables.

La herramienta permite documentar solicitudes de elementos esenciales —como colchones, ropa o alimentos— y ordenar la información para optimizar la distribución de recursos. “Siempre busco que la tecnología tenga un impacto social”, sostuvo.

Esa idea atraviesa también su proyecto de vida: planea estudiar Ingeniería Biomédica y especializarse en desarrollos aplicados a la salud.

ShakthiSAT, además, posee un fuerte componente simbólico. La misión está integrada exclusivamente por mujeres y busca incentivar la participación femenina en áreas vinculadas a la ciencia, la ingeniería y la exploración espacial, sectores históricamente dominados por hombres.

Aunque todavía no hay una fecha confirmada para el viaje, estiman que se realizará entre octubre y finales de este año. Mientras tanto, Montenegro y su entorno comenzaron una campaña solidaria para afrontar los costos de traslado, documentación y estadía. Desde el ITA y distintos sectores de la comunidad educativa ya analizan posibles formas de acompañamiento.

En medio de los preparativos, la joven admite que todavía intenta asimilar lo que está ocurriendo. “Me avisaron el domingo y sigo recalculando”, dijo entre risas.

Desde Alberdi, una estudiante tucumana acaba de ingresar a una conversación global que suele parecer lejana para el interior profundo argentino: la del desarrollo espacial, la ciencia aplicada y las nuevas generaciones de mujeres que buscan abrirse paso en la tecnología.

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