Jaldo acelera el armado electoral y busca blindar la unidad peronista frente al avance libertario en Tucumán

Política

Jaldo acelera el armado electoral y busca blindar la unidad peronista frente al avance libertario en Tucumán

El oficialismo tucumano comenzó a ordenar su estrategia electoral de cara a 2027 con una reunión clave entre Osvaldo Jaldo, Rossana Chahla y Miguel Acevedo, en medio de un escenario económico que condiciona el humor social y del avance político de La Libertad Avanza en la provincia.

Julian Rosznercki

5 min de lectura
Jaldo acelera el armado electoral y busca blindar la unidad peronista frente al avance libertario en Tucumán

La reunión que mantuvieron el gobernador Osvaldo Jaldo, la intendenta capitalina Rossana Chahla y el vicegobernador Miguel Acevedo en la sede del municipio capitalino dejó un mensaje político concreto hacia el interior del oficialismo tucumano: el peronismo provincial comenzó a ordenar su estrategia de cara a la próxima disputa electoral y busca evitar fracturas internas ante el crecimiento de La Libertad Avanza.

En el oficialismo reconocen que el principal desafío no pasa solamente por el armado territorial, sino por la construcción de un discurso que logre conectar con el humor social en medio de las dificultades económicas que atraviesa gran parte de la sociedad. La preocupación por la pérdida de poder adquisitivo y la dificultad para llegar a fin de mes aparece como uno de los factores que condicionan el escenario político nacional y provincial.

Según un relevamiento citado en el análisis político, el 64,4% de los consultados llega como máximo hasta el día 20 con sus ingresos mensuales, un dato que refleja el impacto de la situación económica doméstica y que se convierte en una variable clave para cualquier estrategia electoral. En ese contexto, el oficialismo provincial intenta despegarse parcialmente de la discusión nacional y reforzar una agenda centrada en Tucumán.

Tras semanas complejas marcadas por las inundaciones y el desgaste de gestión, en el entorno de Jaldo aseguran que el mandatario logró recuperar parte de su imagen positiva. El diagnóstico interno sostiene que el gobernador volvió a fortalecer su perfil “pro Tucumán”, enfocado en la defensa de los intereses provinciales, aunque sin romper totalmente el vínculo dialoguista que mantiene con la administración del presidente Javier Milei.

La estrategia oficialista combina equilibrio político y pragmatismo institucional. Mientras Tucumán necesita sostener canales abiertos con la Nación por cuestiones financieras y de gestión, Jaldo también intenta contener a sectores del justicialismo que observaban con desconfianza su cercanía con el Gobierno nacional.

En ese marco, el mandatario mantiene diálogo con funcionarios nacionales como Luis Caputo y también con dirigentes cercanos al espacio libertario. A la vez, el peronismo tucumano observa con atención las tensiones internas dentro del oficialismo nacional y el impacto que podrían tener sobre la estructura local libertaria.

La cumbre política entre Jaldo, Chahla y Acevedo fue interpretada dentro del PJ como un intento de consolidar un esquema de unidad que permita llegar ordenados a las elecciones de 2027. En el oficialismo admiten que existen diferencias internas, desconfianzas y disputas de posicionamiento, aunque consideran que la prioridad es sostener el poder provincial frente a un escenario nacional cambiante.

Dentro de ese armado aparecen distintas hipótesis electorales. La primera contempla la continuidad del actual binomio entre Jaldo y Acevedo, con el gobernador buscando la reelección. En el oficialismo destacan que el mandatario mantiene liderazgo territorial y capacidad de convocatoria, algo que quedó reflejado recientemente en reuniones con delegados comunales, intendentes y referentes peronistas.

Otra alternativa que comienza a mencionarse en sectores del PJ es una eventual fórmula integrada por Jaldo y Chahla. La intendenta capitalina aparece como una dirigente con fuerte presencia pública y buena proyección en redes sociales, un terreno donde el oficialismo considera necesario fortalecerse para disputar agenda con el espacio libertario.

También existe una tercera posibilidad, considerada hoy menos probable: un esquema encabezado por Chahla y Acevedo, en caso de que Jaldo decida no competir por un nuevo mandato. Sin embargo, dentro del oficialismo remarcan que el gobernador continúa siendo el principal ordenador político y quien tendrá la decisión final sobre el armado electoral.

En paralelo, otro debate que empieza a asomar dentro del peronismo tucumano es el de las candidaturas nacionales. En distintos sectores del oficialismo no descartan que Jaldo pueda encabezar en el futuro una lista para el Senado, escenario que eventualmente podría abrir tensiones con Juan Manzur, quien actualmente ocupa una banca en la Cámara Alta.

Mientras tanto, tanto el oficialismo como la oposición comienzan a moverse bajo una premisa común: el tiempo electoral ya empezó a correr. En la Casa de Gobierno tucumana ya se analiza un calendario que podría adelantar las elecciones provinciales entre abril y mayo del próximo año.

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