Mientras millones de jubilados sobreviven con haberes mínimos y bonos congelados, el exsenador Eduardo Menem obtuvo un fallo judicial que le garantiza una jubilación de privilegio estimada en $41 millones mensuales y el cobro de más de $1.500 millones en concepto de retroactivo.
La resolución quedó firme luego de que la ANSES no impulsara la apelación dentro de los plazos legales, lo que permitió que avanzara el beneficio previsional sin nuevas instancias judiciales. La falta de respuesta del organismo, bajo la gestión del gobierno de Javier Milei, abrió fuertes cuestionamientos políticos.
Un privilegio en tiempos de ajuste
Los números del caso impactan por sí solos. Los $41 millones mensuales equivalen a decenas de jubilaciones mínimas y colocan al beneficio entre los haberes previsionales más altos del país. A eso se suma un retroactivo superior a los $1.500 millones, una cifra millonaria que deberá afrontar el Estado.
Todo ocurre mientras el Gobierno sostiene el ajuste fiscal sobre el sistema previsional, mantiene congelados bonos para jubilados y reduce prestaciones sensibles como medicamentos y cobertura médica.
El apellido en el poder
El beneficiario no es un actor menor dentro del escenario político. Eduardo Menem es padre de Martín Menem, actual titular de la Cámara de Diputados y una de las figuras centrales de La Libertad Avanza.
Además, distintos integrantes de la familia Menem ocupan cargos estratégicos en áreas del Estado nacional y provincial, lo que potencia el impacto político de la decisión judicial.





