Con la llegada de las bajas temperaturas, se incrementa la preocupación por las enfermedades respiratorias, en un contexto marcado por la mayor circulación viral, el uso de ambientes cerrados y la menor exposición solar. De acuerdo con especialistas en medicina interna, el invierno no debilita por sí mismo el sistema inmunológico, pero sí genera condiciones que favorecen infecciones como la gripe, el resfrío común y el virus sincicial respiratorio.
En esta época del año, factores como el aire frío y seco, la ventilación limitada y los cambios en los hábitos diarios impactan sobre las defensas del organismo. Además, la menor exposición al sol puede derivar en niveles más bajos de vitamina D, un componente clave en la respuesta inmune.
Frente a este escenario, los profesionales coinciden en que no existen soluciones mágicas ni suplementos milagrosos: la clave está en sostener hábitos saludables con respaldo científico.
Nueve claves para fortalecer el sistema inmune
Entre las principales recomendaciones, los especialistas destacan:
Ventilar los ambientes a diario: renovar el aire reduce la carga viral en espacios cerrados y disminuye el riesgo de contagio.
Aprovechar la luz solar: una exposición moderada contribuye a mantener niveles adecuados de vitamina D.
Mantener una alimentación equilibrada: incluir frutas, verduras, proteínas, legumbres y cereales integrales, evitando excesos de azúcar, alcohol y ultraprocesados.
Lavarse las manos con frecuencia: una medida básica pero efectiva para prevenir infecciones.
Realizar actividad física regular: al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado ayudan a mejorar la respuesta inmune.
Dormir lo suficiente: descansar entre siete y nueve horas por noche favorece la recuperación del organismo.
Controlar el estrés: niveles elevados y sostenidos de estrés pueden debilitar las defensas.
Evitar el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol: ambos afectan negativamente la salud respiratoria.
Mantenerse bien hidratado: consumir alrededor de dos litros de agua por día contribuye al correcto funcionamiento del cuerpo.
Vacunación: una herramienta clave
Además de los hábitos diarios, los especialistas subrayan la importancia de la vacunación como principal estrategia de prevención durante el invierno. La aplicación anual de la vacuna antigripal, los refuerzos contra el COVID-19 y la inmunización contra el neumococo en grupos de riesgo permiten reducir complicaciones graves, internaciones y fallecimientos.
En Argentina, la vacuna contra la gripe es gratuita para los grupos priorizados, entre ellos personal de salud, embarazadas, niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Un enfoque integral
Los médicos coinciden en que la prevención de enfermedades respiratorias no depende de una única medida, sino de la combinación de hábitos saludables sostenidos en el tiempo. En ese sentido, destacan que pequeñas acciones cotidianas pueden marcar una diferencia significativa durante los meses más fríos del año.






